domingo, 12 de mayo de 2013

LA VIRGEN DE FATIMA Y EL MILAGRO DEL SOL




Hoy, 13 de mayo de 2013, celebramos  el día de la virgen de Fátima, pues un día como el de hoy  dieron comienzo las apariciones de la Virgen en Fátima, en el año de 1917. Culminando con el gran milagro del sol (el 13 de octubre de 1917). 
 MUCHOS SON LOS QUE CONOCEN  BIEN DE CERCA LA IMAGEN DE LA Virgen de Fátima, pues, es muy raro que  ningún español tenga en su casa una pequeña imagen de la virgen, pero muchos de ellos, no sabrán que la santísima Virgen del Rosario ( así se hizo llamar en la última aparición) obro grandes milagros, para que los pastorcitos que la veían  fueran creídos. Así el día 13 de octubre de 1917, tuvo lugar uno de los grandes milagros  -al que la ciencia no le ha encontrado explicación alguna- presenciado y atestiguado por miles y miles de personas.
  El milagro del sol fue un acontecimiento extraordinario que fue atestiguado por más de 100 mil personas. Según varias declaraciones de testigos, después de una llovizna, se despejó el cielo y el sol lució como un disco opaco que giraba en el cielo. 


  Se dice que lucía significativamente menos brillante que de costumbre y arrojaba luces multicolores sobre todo el campo, sobre las sombras del paisaje, la gente y las nubes que lo circundaban. Se reportó que entonces el sol osciló en dirección a la tierra trazando un patrón de zig-zag, atemorizadas, algunas personas que observaban esto pensaron que significaba el fin del mundo. Los testigos reportaron también que el suelo y sus ropas, que habían estado mojados por la lluvia, se habían secado completamente.
  El milagro fue atribuido por los creyentes a Nuestra Señora de Fátima, una aparición de la Santísima Virgen María a tres jóvenes pastorcillos en 1917, y como ella lo había predicho a sus videntes el 13 de julio, 19 de agosto y 13 de septiembre. Los niños dijeron que la Señora había prometido que al medio día del 13 de octubre en Cova de Iria, la Señora les revelaría su identidad y les mostraría un milagro “para que creyesen”. Según testigos, el milagro del sol duró aproximadamente diez minutos, los tres pequeños pastorcillos, además de haber confirmado el milagro del sol que tuvo lugar ese día, también reportaron haber visto un panorama de visiones, incluyendo a Jesús, la Santísima Virgen María y a San José bendiciendo a toda la gente.

Las descripciones más famosas de los acontecimientos reportados en Fátima pertenecen a los escritos de Juan de Machi, un sacerdote católico e investigador italiano. De Machi pasó siete años en Fátima, desde 1943 a 1950, llevando a cabo una investigación original y entrevistando a muchos testigos con una gran paciencia. En la obra el ‘Corazón Inmaculado’, publicada en 1952, de Machi reporta que “la naturaleza de los testigos van desde los creyentes hasta los incrédulos, venerables ancianas y jóvenes petulantes. Cientos de personas, de esta categoría tan diversa, dieron su testimonio formal. Tales reportes fueron muy variados, en los pequeños detalles existen divergencias de apreciación, pero ninguno de ellos, hasta donde pudimos investigar, negó el prodigio visible que realizó el sol”.



Una copia fotostática de una página del la publicación 'Ilustracao Portugueza', del 28 de octubre de 1917, muestra a una gran muchedumbre mirando el milagro del sol, que tuvo lugar durante las apariciones de Fátima.
Se citan a continuación algunas declaraciones de testigos, fueron tomadas de varios libros sobre la materia, de Juan de Machi:
Ante los asombrados ojos de la multitud, cuyo aspecto era casi bíblico, esperando y ansiosamente mirando al cielo, el sol tembló, realizó inesperados e increíbles movimientos fuera de todas las leyes cósmicas, el sol ‘bailó’, de acuerdo a una expresión típica de la gente.” Avelino de Almeida, quien lo reportó en ‘O´Século’, el periódico de mayor circulación y con mayor influencia en Portugal, el cual era, al tiempo, favorable al gobierno y anticlerical. Los artículos previos de Almeida se habían concentrado en satirizar los acontecimientos previos de Fátima, sin embargo, Almeida no abandonó la fe católica.
El sol, en un instante lució rodeado con flamas rojizas y en otro con una aureola amarilla y púrpura intenso, se veía girando muy rápidamente, en algunas ocasiones parecía que se desprendía del cielo y se aproximaba a la tierra, sintiéndose su intenso calor.” Dr. Domingos Pinto Coelho, escribiendo para el diario ‘Ordem’.

… el sol plateado, envuelto en una misma luz diáfana grisácea, fue visto dando vueltas y revoloteando entre las nubes que lo rodeaban… La luz tornó a un hermoso azul, como si se filtrara a través de los vitrales de una catedral y desparramaba su luz sobre la gente que permanecía arrodillada con las manos juntas… la gente lloraba y rezaba, en la presencia de un milagro que habían estado esperando. Los segundos parecieron horas, tan intensos fueron esos instantes.” Un reportero del periódico de Lisboa ‘O Dia’
El disco solar no permaneció en la inmovilidad, esto no fue el destello de un cuerpo celeste ya que permaneció girando sobre su centro, en un frenético arremolinamiento, cuando sorpresivamente se escuchó un clamor de la gente, el sol que rotaba, parecía que se desprendía del firmamento y avanzaba amenazante sobre la tierra como si fuera a impactarnos con su fiera masa inmensa, la sensación durante esos momentos fue terrible.” Dr. Almeida Garret, profesor de Ciencias Naturales en la Universidad de Coimbra.






                                 







(fotografías originales, del momento del milagro del sol)

Como si echasen a correr del cielo, las nubes fueron arrinconadas a un lado y el sol apareció en el zenit con todo su esplendor, comenzó a girar vertiginosamente sobre su axis, como la más magnifica bola de fuego que pueda imaginar alguien, tomando sobre sí todos los colores del arco iris y desprendiendo rayos de luz multicolores, produciendo el más asombroso efecto, este sublime e incomparable espectáculo, que fue repetido tres veces, duró aproximadamente diez minutos, la inmensa multitud, abrumada por la evidencia de tremendo prodigio, se tiró sobre sus rodillas.” Dr. Formigäo, un profesor del seminario de Santarem y sacerdote.
Me siento incapaz de describir lo que vi, miré fijamente al sol, el cual se veía pálido y no lastimaba mis ojos, luciendo como una bola de nieve, dando vueltas sobre sí mismo, y de repente pareció venir hacia nosotros en zig-zag, amenazando a la tierra. Aterrorizado, corrí y me escondí entre la muchedumbre, la cual lloraba y esperaba el fin del mundo en cualquier momento.” Rev. Joaquim Lourenco, describiendo la experiencia de su niñez en Alburitel a 18 kilómetros de Fátima.
Ese día, del 13 de octubre de 1917, sin recordar las predicciones de los pastorcillos, fui encantado por el extraordinario espectáculo en el cielo, espectáculo sin igual a lo que había visto antes, lo vi desde esta terraza…” Alfonso Lopes Vieira, poeta portugués.
Mientras que de Marchi declara que los reportes varían y son confusos en pequeños detalles, Kevin McClure afirma que nunca había visto una colección de relatos tan contradictorios en ningún caso de las investigaciones que ha realizado en los últimos diez años. No existen reportes científicos sobre algún comportamiento solar o astronómico inusual durante el momento en que el sol fue visto ‘bailando’, y tampoco existen reportes que testifiquen sobre algún fenómeno solar dentro del radio de 22.5 kilómetros desde Cova da Iria. Se ha dicho que el hecho de que haya sido predicho un milagro indeterminado, el abrupto comienzo y final del milagro del sol, la variada naturaleza de los observadores, incluyendo escépticos y creyentes, el gran número de personas que estuvieron presentes y la falta de cualquier factor de causa, excluyen la posibilidad de una “alucinación colectiva”. Incluso, las ropas mojadas -pues había llovido- de quienes presenciaron el fenómeno, quedaron totalmente secas luego del acercamiento del sol. Además, se reportó que esta “actividad solar” fue visible dentro del radio de los 18 kilómetros, lo que también excluye la posibilidad de una “histeria colectiva”.



Los videntes afirmaron que la aparición, que ahora se sabe fue Nuestra Señora de Fátima, les había prometido en julio, agosto y septiembre que un milagro ocurriría el 13 de octubre de 1917, “para que todos creyeran”. Pío Scatizzi, SJ, describe los acontecimientos de Fátima y concluye:
El fenómeno solar no fue observado en ningún observatorio, hubiera sido imposible que se les pasara de largo un acontecimiento así a los astrónomos y a otros habitantes del hemisferio… no hay duda que no fue un fenómeno natural astronómico o meteorológico… Tampoco es cierto que los testigos en Fátima fueron engañados colectivamente y estuvieran errados en su testimonio, al contrario, tal uniformidad de por sí supondría ya una intervención sobrenatural.

 Como  se han podido leer, aquel grandioso milagro  provoco que la fama de la virgen de Fátima prontamente se extendiera por todas partes, pues tras el milagro del sol, los numerosos milagros se empezaron a suceder, aumentando aun más la fe de aquellos que  a día de hoy llegan a los pies de la Basílica de Fátima, confiados en que a ellos tambien se les concederá alguna gracia.




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