sábado, 3 de noviembre de 2012

UN AÑO DESPUÉS DE SU VENIDA

cartel publicitario creado por este blog,
 para promocionar la traída de la Virgen de Tiscar



Que buen sabor de boca nos dejo la venida de la Virgen de Tíscar a Pozo Alcón, parece mentira que haya pasado ya un año, pues por aquel entonces por estos días estábamos los devotos de la virgen con un nudo en la garganta y las mariposas revoloteaban en nuestros estómagos, pues la reina de la serranía, la patrona de quesada venia a nuestro pueblo. Ni la lluvia, ni el frio pudo con nuestra devoción, pues con paraguas en mano nos fuimos a las afueras del pueblo a recogerla, a ella, nuestra madre. Centenares de personas aclamaron su venida, aplaudieron, los balcones se engalanaron para tal día, pues aquella  que llamamos madre del cielo, la Virgen de Tíscar venía a nuestro pueblo. Nunca antes se había recordado que la Iglesia  rebosara de tantos devotos, de centenares de ramos de flores, de tantos rezos y lagrimas que bordaron el manto de la Virgen de Tíscar.
 Este mes de noviembre es especial para todos, pues muchos de aquellos que recibieron a la Virgen de Tíscar descansan ya en el maternal manto de la virgen, haya en el cielo. El resto los que estamos en torno a ella, esperamos con esperanza que pasen los próximos siete años restantes para poder volver a verla por las calles de nuestro pueblo.

 La venida de la Virgen de Tíscar supuso un hecho histórico para nuestro pueblo, del cual muy pocos fuimos conscientes de lo que vivíamos y lo que estábamos viviendo, pasara el tiempo y cuando los años se vayan multiplicando reconoceremos que lo que vivimos el pasado 5 de noviembre del 2011.

Minutos después de que la Virgen de Tiscar llegara a Pozo Alcón


Sol, luna y estrellas
E incluso las nubes del cielo
Arroparon tu imagen
Que serena y firme
Bajaba por la sierra
Al final de tu peregrinar
Multitud de corazones
Que esperaban
¡Oh Madre¡ tu llegada.
El enfermo encontró salud solo al verte
El que dudaba de su fe, se estremeció
El que no hablaba a tus plantas grito
 Y el que no lloro, si corazón se encogió.
Cuantos rezos
Cuantos vivas,
Cuantos aplausos
Cuantas lagrimas…
Muchos poceños, desde el alto del cielo
Lloraban madre mía
 Al ver que de nuevo nuestro pueblo te tenía.
Sus calles, las de Pozo Alcón
 Todas se vistieron de alegría
Todas se llenaron de vida.
La plaza entera te aplaudió,
y hasta la fuente taza madre mía por ti lloro.
Su reloj, no dejo de sonar
Encontró juventud al verte, el que era mayor
Y el que bajo tu manto se acobijo….
Siento anhelo de ser niño
De sentir como sus mayores, tu manto tocó.
Tras las ventanas cerradas
El poceños lloraban…
Y entre sus labios unas palabras…
¡Virgen sálvanos¡
El niño que no te conocía,
No cesaba de mirarte,
El que de siempre te quería,
No podía mirarte…
Las lágrimas en sus ojos caían…
¿Acaso madre mía, no querías que te mirara?
Tanta fe, tanto amor,
Que en las calles del pueblo
Dieron cobijo
A la madre del redentor.

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